miércoles, 15 de enero de 2014

CON UNA PIZARRA DE TIZA








Volvemos los que somos ya mayores a los tiempos del colegio. Pizarra, tiza y borrador marcaban muchos de nuestros días en clase. Era un sistema básico de aprendizaje, tanto desde el lado del profesor, como del alumno que le tocaba salir a “la palestra”.






Hoy lo enfoco desde el punto de vista de trasladar a nuestros clientes sugerencias con el fin de despertar en ellos un deseo por probar algo diferente.






 La pizarra nos servirá en este caso para publicitar una idea de una oferta semanal (por ejemplo).Fácilmente cambiaremos  el texto cada semana mejorando caligrafía y dibujo para que sean más impactantes y lograr mayores ventas.












No es un trabajo en vano, si lo hacemos bien, ajustamos calidad, precio, originalidad,  en poco tiempo recogeremos los frutos.


Un saludo a todos